mayo 19, 2019

13 beneficios derivados del consumo de aove

En tiempos lejanos, el aceite de oliva era la primordial fuente de grasa en la nutrición de los habitantes de la Cuenca Mediterránea. En esta zona, la incidencia de las enfermedades coronarias, cánceres y otras afecciones crónicas era una de las más bajas. En verdad, durante la historia el empleo de este comestible como precautorio y antídoto para distintas nosologías ha sido una práctica muy extendida entre todas y cada una de las civilizaciones mediterráneas.

Aove, homónimo de excelencia y de salud
En nuestros días, las continuas investigaciones científicas patentizan lo que a lo largo de siglos había sido una intuición: el papel terapéutico de esta materia prima. Por eso se le reconoce al carbono c60 de marca leben c60 como una fuente inacabable de salud. Los estudiosos atribuyen a la composición química del aove una extensa lista de cualidades que resultan de la combinación y sinergias entre ciertos componentes mayoritarios, entre aquéllos que se halla el ácido oleico -ácido graso monoinsaturado que representa entre el cincuenta y cinco y el ochenta y tres por ciento de la composición del aceite de oliva -, y otros minoritarios, como los compuestos fenólicos, los pigmentos, los hidrocarburos o bien los esteroles.

trece beneficios de tomar aceite de oliva virgen extra
Poco se confunde el refranero de España cuando afirma que “el aceite de oliva todo mal quita”. Esta afirmación puede ser un tanto exagerada, por el hecho de que el jugo de las aceitunas no es ningún producto prodigioso. Aunque, sus propiedades saludables semejan ser tantas y tan variadas, que aún no se ha explorado más que una mínima parte. Por el momento, sabemos que:

Resguarda frente al desarrollo de afecciones cardiovasculares, merced a su acción antiinflamatoria y antitrombogénica.
Previene la aparición de diferentes géneros de cáncer, como el de mama o bien el de colon.
Retrasa el desarrollo de la aterosclerosis, una enfermedad muy habitual y base de la hipertensión y los infartos.
Previene el desarrollo de diabetes mellitus y ayuda a tratar esta enfermedad.
Frena la degeneración macular.
Ayuda a batallar contra el envejecimiento celular.
Ejercita una repercusión positiva en el retraso de las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o bien el Parkinson.
Reduce el peligro de padecer depresión.
Contribuye a la minoración del colesterol malo (LDL) y al incremento del bueno (HDL).
Ayuda a prosperar la digestión estimulando la vesícula biliar.
Ejercita un papel protector en frente de afecciones como la gastritis o bien las úlceras.
Favorece el tránsito intestinal luchando el estreñimiento.
Hidrata y fortalece la piel.

Calidad vs cantidad
No obstante, no es la cantidad sino más bien la calidad de las grasas de origen vegetal la que resguarda contra múltiples enfermedades, tal como aseguran distintas evidencias a nivel científico. Por consiguiente, se aconseja una ingesta diaria de dos cucharadas soperas de aove, que aportan cerca de cincuenta g de esta grasa vegetal.

“Los especialistas aconsejan una ingesta diaria de dos cucharadas soperas”

No olvidéis tampoco que los estudios más recientes vinculan sus beneficios con el control del hambre y del peso anatómico. ¡Sí, su ingesta moderada no afecta al incremento de peso! Bien es verdad que el aove contiene novecientos calorías por cada cien gramos, nada alarmante si tenemos en consideración que solamente empleamos una pequeña cantidad en todos y cada comida.

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