septiembre 20, 2020

Belleza antifrío

En invierno, la piel padece perturbaciones por el frío, el viento, las diferencias de temperatura a las que se somete al tomar contacto con el exterior y después ingresar al interior de las casas, oficinas o bien los lugares cerrados con calefacción. El frío provoca una enorme deshidratación cutánea, debido a que produce vasoconstricción de los pilíferos. La renovación celular se hace más lenta, de tal modo que la capa formada por las células fallecidas aumenta y también impide que la secreción sebácea llegue con sencillez a la superficie cutánea para lubrificar y alimentar la epidermis, dejando la piel seca y sensible. Además de esto, la humedad relativa del entorno baja a raíz de la calefacción y provoca la evaporación del agua de la piel. Aunque la producción de sebo del cuerpo se sostiene estable, se reduce la transpiración y la película hidrolipídica de la piel no es absolutamente funcional, lo que da sitio a la sequedad. Se siente tirante, luce escamada, opaca, con falta de flexibilidad, áspera al tacto, cuadro que se acentúa en el caso de pieles sensibles que lleva a la irritación, enrojecimiento, ardor y prurito.

Prevención. Se aconseja ingerir mucha agua -entre dos y tres litros al día-, que ayuda a sostener la turgencia de la piel; acrecentar el consumo de ácidos grasos omega tres (que fortalecen la barrera cutánea y que se hallan en el salmón, las sardinas, las nueces, la linaza y el brócoli), y humedecer la piel. Para ello hay que estar atentos a escoger productos a base de activos que favorezcan la retención de agua como la vaselina, la glicerina o bien las siliconas.

Cuidados. Si la piel ya se desecó es esencial restituir la capacidad de retención hídrica y arreglar el largo hidrolipídico. Esto se consigue con el empleo de substancias hidratantes y emolientes, como por poner un ejemplo, urea, ácido hialurónico, ácidos grasos esenciales, ceramidas, ácido láctico, manteca de karité, manteca de cacao, aceite de almendras, aceite de rosa mosqueta. El agua termal, con minerales y oligoelementos, es buena para rehidratar, descongestionar y aliviar las pieles secas y también irritadas.

Los más perjudicados son la cara, el contorno de ojos, los labios, las manos -que están más en contacto con el aire-, mas asimismo los brazos y las piernas; recomendaciones para cada zona.

Cara. Es común la acentuación de arrugas, rubicundeces por la perturbación de los pilíferos causada por los cambios bruscos de temperatura. Se aconseja el empleo de exfoliantes para retirar la piel fallecida -una vez a la semana- y aplicar tónico descongestionante sin alcohol; humidificar diariamente en el caso de pieles grasas con cremas ligeras y oleosas, y en pieles secas a fin de que la humectación se sostenga por más tiempo. En invierno acostumbramos a maquillarnos más; no hay que olvidar demaquillar bien la piel y alimentarla entonces. Asimismo utilizar protector solar con FPS mayor a treinta aun en el invierno, cuando así sea por olvido, desatiendo o bien desconocimiento, prácticamente siempre y en toda circunstancia caemos en la omisión de resguardar la piel del sol. Los rayos solares empeoran la resequedad y aceleran el proceso de envejecimiento cutáneo a lo largo de todo el año.

Contorno de ojos. La piel de en torno a los ojos es 5 veces más fina que la del resto de la cara. Es flexible y tiene una baja densidad de glándulas sebáceas, colágeno y elastina, lo que la hace altamente sensible. Es una de las más perjudicadas frente al tiempo friísimo y tiende a irritarse. Resulta conveniente seleccionar productos de veloz absorción, hidratantes, nutritivos, regenerativos; por poner un ejemplo, ricos en vitamina liposoluble E -que favorece la circulación y el intercambio celular-, vitamina liposolubre A -antioxidante-, en Q10 -bueno para la regeneración celular-, en células madres y en urea, que evita la pérdida de agua y renueva la piel.

Labios. Velozmente sienten el efecto de las bajas temperaturas. No tienen glándulas sebáceas ni sudoríparas propias y, por tanto, no tienen una suficiente hidratación ni pueden generar la capa lipídica protectora. Se resecan y resquebrajan de manera fácil. Hay que eludir humidificarlos con saliva cuando estén secos, pues si bien en un primer instante aporta una sensación de alivio, después genera irritación y sequedad todavía mayores. El de los labios es un tejido transitorial entre la piel y la mucosa de la boca. Siendo una semimucosa requiere que esa humectación esté cubierta y protegida por una lámina grasa, como la vitamina liposoluble de tipo E en aceite, vaselina o bien manteca de cacao, dentro de lo posible con FPS.

Manos. Eludir el empleo excesivo de alcohol en gel y de jabones antibacterianos que son enormemente irritantes. Efectuar menesteres familiares con guantes de látex con capa interna protectora de algodón o bien guantes de nitrilo. Aplicar cremas humectantes que contengan urea, singularmente después del lavado de manos. Cuando la exposición al frío es esencial, emplear guantes aislantes.

Cuerpo. Es usual observar la exacerbación de dermatitis, de forma especial en brazos y piernas. Resulta conveniente eludir el contacto directo con lonas sintéticas o bien lana. Humidificar con crema hidratante cuando menos un par de veces al día. Eludir el empleo excesivo de jabón.ß

ASESORARON: Velia Lemel, dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), directiva de Clinica Lemel, Piel & Láser; Cristina Procutto, dermatóloga, médica de planta del Centro de salud de Clínicas y asesora científica de Pierre Fabre Dermocosmetique; Irene Bermejo, médica dermatóloga, MN sesenta cuatrocientos treinta y ocho, miembro de la SAD

Máscara hidratante. Hidratación inmejorable. Velia Lemel, dólares americanos 290Bálsamo para labios. Humectante. L’Occitane, dólares americanos 147Crema nutritiva. Ideal para manos y pies. Bagóvit A, dólares americanos 63Pantalla 50+. Con filtros UVB y UVA. La Roche-Posay, dólares americanos trescientos Concentrado para ojos. Hidratante. Lancôme, dólares americanos 1625Crema facial. Súper humectante y reconstituyente. Kiehl’s, dólares americanos 371Crema anatómico. Ideal para utilizar bajo la ducha. Nivea, dólares americanos treinta Leche de limpieza. Fluido demaquillante. Eximia, dólares americanos 146Hidratante facial. Ideal para piel seca. Dermaglós, dólares americanos ciento cuarenta y tres, 26Hidratante anatómico. Para la resequedad. Biotherm, dólares americanos 420Bálsamo reparador. Para piel reseca. Bioderma, dólares americanos doscientos cincuenta y cinco Crema para manos. Hidratación perfecta. Avon, dólares americanos ochenta